La definición de la temporada 2024 del Turismo Carretera se saldó con un sabor amargo por el sabotaje al auto de Mariano Werner.
COMUNICADO OFICIAL:
A raíz de los hechos de público conocimiento, que sucedieron previo a la largada de la final del GP Coronación de Turismo Carretera en el Autódromo Roberto Mouras de La Plata, donde un grupo de espectadores, que transgredió e invadió la zona de pista, arrojó papeles al auto de Mariano Werner, provocándole problemas técnicos al vehículo.
La ACTC ha conformado una comisión interna para informar y brindar herramientas a la Honorable Comisión Directiva, con el objeto de esclarecer los hechos. Se han recolectado imágenes, videos, testimonios y se realizó un relevamiento de los espacios que fueron vulnerados. También se encontraron roturas de cadenas y candados, desmonte y rotura de rejas perimetrales, entre otros sucesos. Los mismos serán presentados ante el Ministerio de Seguridad de la Provincia de Buenos Aires, con el fin de lograr sanciones ejemplificadoras a los protagonistas de los hechos.
La Asociación Corredores Turismo Carretera repudia enérgicamente los hechos y todo tipo de violencia, en todos sus términos. La historia del TC nos llena de orgullo por su tradición, su calidad y supremacía en el automovilismo nacional.
Pasadas 24 horas de lo sucedido en la vuelta previa de la final del Turismo Carretera en el Autódromo Roberto Mouras de La Plata, uniendo imágenes, se puede apreciar con claridad lo premeditado del hecho, teniendo a tres individuos coordinados para arrojar suficiente cantidad de papel y en el lugar adecuado, como para lograr lo que en definitiva sucedió; Mariano Werner perdió la potencia en su motor y debió largar desde el sector de los boxes, perdiendo toda oportunidad de retener el título de Campeón, cuando llegaba como líder de la Copa de Oro.
En último caso, la responsabilidad de que se haya podido realizar este atentado, recae en la organización y en el Autódromo Roberto Mouras de La Plata. La invasión de la pista en ese momento debió, además, determinar la suspensión del procedimiento de largada evitando riesgos innecesarios para el público y los pilotos. Pero hasta haciendo lo antes dicho, en el caso de Werner el daño ya estaba hecho.
Evidentemente la ACTC deberá analizar la situación y tendrá que encontrar la manera de que esto no se repita. Por parte del Reglamento Deportivo queda claro que no se puede atender situaciones individuales y permitir el trabajo en el auto en ese momento. Lo que sí se puede es emitir una orden de que ante la invasión de público, sea la cantidad que sea, se frena todo hasta que los «hinchas» se retiren hacia las tribunas.
Otra tarea, la más difícil, será determinar responsabilidades. Quien se beneficia de el daño a Werner? Las hinchadas rivales no, porque el campeonato quedó igualmente en manos de un Ford Mustang. Santero, obviamente, pero es muy sencillo razonar y conocer al mendocino, o a cualquiera de los integrantes de su equipo para descartar esa opción.
Seguramente esto quedará como una página desagradable en la rica historia de la Asociación Corredores Turismo Carretera y no habrá ningún castigo para quienes hicieron esto, porque es realmente muy difícil conseguir eso. Pero los dirigidos por Mazzacane tomarán buena nota de lo sucedido y estoy seguro de que no se repetirá.
