La CAF de la ACTC emitió sanciones y definió un protocolo de consecuencias drásticas para el futuro.
La Comisión Asesora y Fiscalizadora (CAF) de la Asociación Corredores Turismo Carretera (ACTC) emitió el miércoles 18 de marzo una resolución de alto impacto. En ella se formalizaron las sanciones por los incidentes ocurridos en Viedma, se actualizó el reglamento técnico para las categorías TC y TC Pista en materia de tuercas centrales, y se estableció un marco sancionatorio de carácter histórico por su severidad para cualquier desprendimiento de ruedas que ocurra en el futuro.
Lo ocurrido en Viedma: dos equipos sancionados
El punto de partida de la resolución es concreto: durante la competencia disputada en el Autódromo de la Ciudad de Viedma, dos autos sufrieron el desprendimiento de una rueda en pista, un incidente que la ACTC considera de extrema gravedad por el riesgo que implica para pilotos, mecánicos y público.
Jorge Barrio
Pradecon Racing · Auto N° 141
$10.000.000
Multa a depositar a la Fundación Favaloro por orden de la ACTC. El equipo deberá comunicar el cumplimiento al Departamento Deportivo.
Kevin Candela
Candela Competición · Auto N° 116
$10.000.000
Multa a depositar a la Fundación Favaloro por orden de la ACTC. El equipo deberá comunicar el cumplimiento al Departamento Deportivo.
Ambas multas —de diez millones de pesos cada una— tienen como destino la Fundación Favaloro, institución vinculada a la salud pública. El dólar oficial cotiza a 1.415 Pesos Argentinos, por lo que representaría una suma aproximada a los siete mil dólares. El hecho de que la sanción económica se canalice hacia una fundación médica no es un detalle menor: es una señal simbólica que la propia ACTC envía sobre la naturaleza del riesgo que representa este tipo de accidente.
El nuevo protocolo: tolerancia cero de cara a Neuquén y al resto del campeonato
Más allá de las sanciones inmediatas, lo verdaderamente disruptivo de la resolución es el conjunto de medidas técnicas y reglamentarias que entran en vigor a partir de la próxima fecha, programada para los días 27, 28 y 29 de marzo en el Autódromo de la Ciudad de Neuquén.
1
Tuercas centrales homologadas obligatorias. Todas las piezas del sistema de tuerca central deben ser las provistas por FADRA, y a partir de Neuquén específicamente las del fabricante FT Modelo 2026. Los equipos podrán retirarlas directamente en FADRA.
2
Capacitación obligatoria para mecánicos y jefes de equipo. El sábado previo a cada competencia, según cronograma, el personal encargado de la colocación de ruedas deberá asistir a la capacitación que brindará el proveedor y fabricante del sistema.
3
Verificación de herramientas. Se controlará que las pistolas neumáticas, baterías y tubos de ajuste utilizados sean los reglamentariamente autorizados y se encuentren en perfecto estado de funcionamiento.
4
Control de vida útil de llantas. Los equipos deberán examinar en detalle el estado de sus llantas. El reglamento establece una vida útil de tres años contados desde la fecha de fabricación, y el área técnica de la categoría realizará controles específicos sobre este punto.
La advertencia que redefine el riesgo: suspensión de dos años y multa millonaria
El tramo más contundente de la resolución es, sin dudas, el que describe las consecuencias para cualquier equipo que incurra en un desprendimiento de ruedas en el futuro. Luego de que el personal técnico de la categoría analice las causas y confirme la responsabilidad del equipo, la CAF actuará con dureza inédita.
Sanciones en caso de reincidencia o nuevo incidente
- Suspensión de dos años para el equipo responsable, con retiro inmediato de la licencia para competir.
- La suspensión se extenderá a todos los autos bajo la misma estructura: ningún vehículo vinculado al equipo podrá tomar parte en competencias durante ese período.
- El piloto recibirá una sanción económica de veinte millones de pesos.
- Todas las costas futuras que el accidente genere —médicas, legales, de infraestructura— correrán íntegramente a cargo del equipo involucrado.
La escala de estas sanciones no tiene precedentes recientes en el Turismo Carretera. Una suspensión de dos años equivale, en la práctica, a la extinción deportiva de un equipo: dos temporadas completas fuera de la pista, sin ingresos de sponsors, sin actividad competitiva, y con el riesgo cierto de perder la estructura entera. La extensión de la sanción a todos los autos bajo la misma bandera agrega un factor colectivo que transforma la responsabilidad en algo que involucra a toda la organización.
El mensaje de la CAF es claro: el desprendimiento de una rueda no es un accidente más. Es un fallo de seguridad que pone en riesgo vidas, y la organización está dispuesta a aplicar el mayor costo deportivo posible para que no vuelva a suceder.
Contexto: la seguridad como prioridad estructural del TC moderno
Esta resolución se enmarca en un proceso más amplio de modernización técnica del Turismo Carretera. La estandarización de componentes críticos —como el sistema de tuerca central— a través de proveedores homologados como FADRA busca eliminar la variabilidad que puede introducir el uso de materiales de diferente origen o estado de conservación.
La exigencia de capacitación presencial para mecánicos y jefes de equipo apunta al factor humano: no basta con tener la pieza correcta si el procedimiento de montaje es deficiente. Y el control de la vida útil de las llantas cierra el ciclo abordando la dimensión del desgaste y el envejecimiento del material.
Con la próxima fecha en Neuquén como horizonte inmediato, los equipos del TC y el TC Pista tienen muy poco margen para adaptarse. La ACTC ha dejado en claro que la tolerancia se agotó, y que las consecuencias de ignorar estas medidas serán tan graves como para cambiar el rumbo de cualquier proyecto deportivo.
Foto: ACTC
Agradecimiento a Fernando Caraccioli por la colaboración para la redacción de este inform
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